A todos mis amigos
españoles, y a todos los que la presente vieren i entendieren:
Hoy siento
náuseas…
Y no es por haber
salido de casa con el disfraz de Kilian Jornet, dispuesto a comerme un
Ultra-Trail que se me ha indigestado -algo
que, por cierto, me pasa a menudo ;-)
Hoy siento
náuseas por…
Si dicen que tenemos los políticos que
merecemos… mala gente somos.
Después de unas elecciones todos dicen que
han GANADO, como Armstrong en el Tour. Y tal o cual partido o personaje ha
accedido al PODER, dicen los medios de intoxica… quiero decir, de
información. Yo creo que deberían decir
que han accedido al honor de SERVIR a las personas, a la comunidad.
Hoy siento náuseas porque quieren
distanciarme de mucha gente a la que quiero…
Muchos de los que teóricamente tendrían
que servir a la comunidad, sólo sirven a sus propios miedos, miedos de perder
cuotas de poder, miedo a la diversidad, miedo a que no todos sean dóciles
borreguitos que agachen la cabeza cuando ellos ladran. Violencia de los que piensan «L'État, c'est
moi» hacia los que consideran sus
“súbditos”, hasta querer anularlos, idiotizarlos, de manera y forma que resulten
útiles a sus mugrientos objetivos: mantenerse en “el poder”.
Hoy siento náuseas, y tristeza, porque
quieren distanciarme de mucha gente a la que quiero, tan sólo porque hablan
otra lengua diferente de la mía. ¿O será porque yo hablo otra lengua diferente
a la suya?
Y eso que estoy más recortado que la
toalla de Freddy Krueger … como millones de personas en este país, y me jode tener
que recortar a mis hijas porque están dando mis dineros a la banca, mientras muchas
grandes empresas y bancos y estafadores varios mejoran beneficios. Estos no
pagan la crisis, claro.
Y, con todo, tanto como los recortes me
jode que un idiota ignorante del club de los idiotas ignorantes quiera ensuciar
la convivencia de un pueblo que sabe acoger y que sabe agradecer cuando es
acogido. Tengo familiares en otras
partes de España. Y buenos amigos y amigas, algunos forjados en la solidaria y
solitaria compañía durante una carrera de montaña en Andorra, en Chamonix o en
el Puigmal. Y yo sé y ellos saben que
hablamos el mismo idioma, y no me refiero a la misma fonética: el mismo idioma de la amistad, del esfuerzo,
del desánimo, del coraje para seguir adelante, de la ilusión por llegar a meta.
El lenguaje de la paz con la naturaleza y con uno mismo, el idioma del gozo por
el encuentro en buena compañía y el dialecto del amor por la vida.
Nuestras lenguas –el catalán i el
castellano– que han sido armas de unión, de convivencia y de cultura, cada una
en su ámbito, quieren ahora convertirlas en motivo de enfrentamiento y
división. Sólo porque ellos no salen en
el guión de la película, y si para salir de “protas” tienen que abrir un
boquete en el barco, pues lo abren. No en vano piensan que la Tierra gira
porque ellos la empujan (¿o era por una patada giratoria del Chuck Norris?) Les recetaremos KeLeDen®, y si persisten los síntomas, KeLeDen-Forte en
supositorios, 5 veces al día.
Vés per on, ya me siento mejor…
Besos…
